Los independentistas somos suficientes para ganar plebiscitarias pero no para ganar referéndums

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Dos semanas casi después del 9N se pueden hacer reflexiones en frío. 2.350.000 votos realizados en condiciones difíciles fue un buen resultado y una victoria de los desobedientes civiles, pero evidencia dos cosas. Hay una mayoría social a favor de la independencia, pero esta es muy justa para garantizar una victoria en un referéndum de independencia. Hay análisis casi ridículos que dicen que “sólo” somos 1/4 de la población, al comparar el 1.900.000 votos independentistas con el censo total de la población adulta. Algo bastante ridículo. Es considerar que el colectivo independentista es inasequible a las amenazas, que toda persona soberanista siente la misma motivación para votar algo sin consecuencias legales, que por ejemplo, elegir un gobierno, que el tener menos colegios y mesas electorales o no tener información en el hogar de donde se vota, la ausencia de voto por correo o que la falta de una campaña que Continua llegint

9 hechos sobre el #9N2014

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Hecho número 1: La victoria de los desobedientes civiles es irreversible. Catalunya es un sujeto soberano siempre que los catalanes queramos. Hecho número 2: El independentismo con este resultado conseguiría la mayoría absoluta en cualquier escenario de votación. Hecho número 3: En una votación con censos, más colegios y mesas, permisos laborales para asistir a votar, con garantías democrácticas, con campaña real en todas las televisiones, con efectos vinculantes de cualquier tipo (por ejemplo, votar un parlamento) el unionismo hubiera tenido más votos pero también el independentismo. Hecho número 4: El resultado del “Sí-No”, es excelente teniendo en cuenta que es huérfano de voces y referentes políticos, seguramente es una preferencia relevante que existe pero de la que nadie da voz política. Hecho número 5: El independentismo ha estado a punto de perder el pulso a la desobediencia si no llega a arrastrar al “Sí-No” y una parte del “No”, Continua llegint

Los catalanes ya hemos demostrado ser soberanos, ahora la duda es si queremos ser independientes

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Cuando 2,3 millones de personas practican la desobediencia civil como los 2,3 millones de catalanes han hecho este domingo, es un resultado que no se puede cuestionar. La soberanía no se debate o se discute, se ejerce. Cuando 2,3 millones de personas deciden que pasan totalmente de las autoridades del estado español y ejercer su derecho a participar a pesar de las amenazas (en algunos casos directas) de los poderes del estado español es que somos soberanos. Hay pobres de espíritu que hablan de que al no haber consecuencias legales (al menos hasta ahora) y no haber secuestrado las urnas no ha habido desobediencia civil. La desobediencia civil es un riesgo, no una certeza, riesgo porqué asumes que te pueden aplicar todo el peso de la ley y confías en que la masa que ejerza esa desobediencia civil sea tan grande que las consecuencias legales sean mínimas. Asumir el riesgo Continua llegint

9N, ocurra lo que ocurra sólo podemos ganar

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Mañana es domingo 9 de noviembre, los catalanes estamos convocados a un acto de participación cívica en el que expresaremos que futuro nos gustaría para Catalunya. No es un acto legal o administrativo, es un acto social. No sabemos si al final algún juez o el gobierno del estado español terminará impidiendo físicamente la realización de este acto. Sabemos que algunos voluntarios ya han recibido una bonita carta de Llanos de Luna indicándoles que su acción es ilegal, también sabemos que hay una guerra sucia digital en las últimas horas en los que se ha bloqueado los teléfonos de ANC y Ómnium (no solo los de centralita, también los móviles privados) y las webs de ambas entidades y que la fiscalía está estudiando enviar a las FFSS para bloquear el acto participativo. Puede darnos algo de miedo, y es que desobedecer civilmente ante un estado puede tener consecuencias, pero mañana Continua llegint