http://www.joserodriguez.info/bloc

Comments: (10)

El ejército de Israel realiza un acto de guerra contra un país de la OTAN

Category : Política

No es novedad que el estado de Israel viole nosecuantas resoluciones de la OTAN, masacre civiles palestinos o asesine activistas por la paz tanto de su propio país como de otros países.

No es novedad que Israel en nombre de la legítima defensa de sus fronteras y de la legítima defensa de las vidas de sus ciudadanos a causa de atentados terroristas, se exceda en lo que es una acción legítima y termine aplastando a los ciudadanos palestinos.

Lo que sí es una novedad es que Israel realice un acto de guerra contra los intereses de un país miembro de la OTAN. Y es lo que ha hecho esta madrugada en aguas internacionales del mediterráneo oriental.

Si Israel cree que un barco bajo bandera de un país miembro de la OTAN lleva armas o contrabando a territorio bajo su control lo que ha de hacer es detenerlo en el momento que lleguen a aguas territoriales, o bloquearlo en el puerto a su llegada, o exigir al país que lo abandera que detenga, bajo las leyes de cooperación internacional policial, tanto al propietario como a los miembros del barco. Lo que no puede es realizar un asalto a ese navío y terminar matando a 16 miembros de su tripulación y pasaje.

En stricto senso el asalto de la flotilla de cooperantes hacia Gaza es un acto de guerra de Israel contra Turquía, un miembro de la OTAN y por tanto un aliado entre otros de EEUU, o España. Y la propia lógica de la OTAN lleva a que un acto de guerra contra un estado miembro sea un acto de guerra contra toda la alianza.

El gobierno de Israel ha intentado reducir las críticas indicando que los cooperantes eran amigos de los terroristas, hacían actividades propagandísticas, emboscaron a las tropas de asalto israelitas y que los soldados israelitas limitaron la respuesta violenta sólo a permitir la autodefensa de las tropas.

Después de ver el vídeo de autojustificación del ejército israelí lo único que se puede ver es que un helicóptero descuelga tropas de asalto sobre un barco civil desarmado y que algunos tripulantes y pasajeros intentan rechazarlos con armas improvisadas (palos de metal, bombas caseras, etc..) nada que permita justificar o que llevaban un contrabando de armas, o que fuera un “Buque-Q” con intenciones y capacidad de agredir a navíos israelitas, o que estaba lleno de malvados terroristas asesinos.

El hecho ilegal es el asalto a un barco civil de una nación en la que no se está en guerra en aguas internacionales, y el acto legal es la defensa legítima contra el asalto. El acto de asaltar buques de bandera de un país es equivalente a un acto de guerra, y es un acto de guerra contra un estado miembro de la OTAN.

Hoy Israel se ha equivocado de medio a medio, Israel no puede decidir que buques de cualquier bandera, pero menos aún de bandera de un país miembro de la OTAN, navega por aguas internacionales. Seguramente lo que es la defensa de civiles o las atroces acciones que el gobierno israelí ha realizado sistemáticamente contra los civiles palestinos no han provocado más que reacciones diplomáticas de pequeño nivel, ya que siempre están por encima de todo los intereses geoestratégicos. Y seguramente un acto militar de este tipo contra un miembro de la OTAN sí que provocará algo más que una protesta formal, esto llevará a una exigencia de la OTAN a que Israel haga algo más que una disculpa formal como desagravio.

Si Israel lleva unos cuantos años pasándose por el forro los límites humanitarios en pro de su legítima defensa (algo que también hacen los grupos terroristas islamistas pero a diferencia de estos no son un estado democrático al cuál se les pueda exigir internacionalmente nada más que su disolución), acaba de pasarse por el forro algo que los estados de la OTAN no están dispuestos a aceptar, y es la legitimidad para decidir que navíos de los estados miembros de la OTAN pueden circular libremente por los mares y océanos.

Israel por muy amigo de EEUU que sea no puede decidir por su cuenta y riesgo ser el policía del mediterráneo oriental o asaltar navíos de estados de la OTAN alegremente. Por mucho que ellos mismos se hayan creído con una inmunidad para poder realizar las acciones que crean en mor de la legítima defensa de la vida y la seguridad de sus ciudadanos. Hasta para Israel hay líneas que no puede cruzar.

VN:F [1.6.8_931]
Rating: 8.2/10 (5 votes cast)
VN:F [1.6.8_931]
Rating: 0 (from 0 votes)

Comments: (4)

“Reductio ad Hitlerum” en el debate sobre el ataque de Israel a Gaza

Category : Ciberpolítica

Creo que he dejado clara mi postura respecto a los ataques que está realizando el ejército de Israel en la Franja de Gaza. Mi postura en defensa de los derechos humanos y de los civiles que están siendo ahora atacados, es clara y sin fisuras. Defiendo que el estado de Israel ha de defender a sus ciudadanos, pero como todo estado democrático debería asumir un grado de proporcionalidad y el cumplimiento de unas reglas básicas (como la posibilidad de que la Cruz Roja atienda a los afectados o la entrada de ayuda humanitaria) que no está haciendo. Es más, yo no comparto la lógica del gobierno de Israel de que la vida de un civil palestino vale menos que la vida de un civil o militar israelí (por eso la operación para eliminar los puntos de lanzamiento de misiles es una ofensiva masiva que reduzca las bajas del ejército y no operaciones de comandos más quirúrgicas), y considero que en todo este conflicto hay dos víctimas una más dañada que otra: la población civil palestina en un grado mayor y la población civil israelí.

reductioadhitlerumPero más allá de mi postura en la que comparto la premisa de que se ha de parar esta operación y que es repugnante lo que ha impulsado el gobierno israelí, no puedo compartir ciertos extremos que argumentan algunos de los blogueros y opinadores que también comparten esta premisa básica.

El argumento que algunos utilizan es comparar la actuación del ejército israelí con la realizada por los nazis en el holocausto. No sólo argumentativamente, sino incluyendo la esvástica en la bandera de Israel. También se dice que la actuación del ejército de Israel es genocidio del pueblo palestino. Bien, partimos de la premisa de que lo que hace el ejército de Israel es desproporcionado, reprobable y causante de la muerte física directa de más de 800 palestinos, heridas y la pérdida de salud y calidad de vida de que podría comportar la muerte de muchos palestinos que no han ayudado en el lanzamiento de ningún misil. En los términos de una guerra moderna esto es llamado “daños colaterales” y no deja de ser “civiles asesinados inintencionadamente para conseguir un objetivo militar”. Lo que realiza el ejército israelí no es muy diferente a lo que hicieron los aliados al bombardear las ciudades alemanas en la IIWW o lo que ha realizado la OTAN en algunas operaciones, o lo que en general cualquier guerra moderna termina generando de forma inevitable en el territorio donde ocurre. También hay que sumar las violaciones de los derechos humanos y el sometimiento de una población civil a un puro asedio sin acceso a recursos básicos como agua, luz, alimentación, recursos sanitarios, medicinas, ayuda humanitaria, que puede suponer la muerte de muchas personas. Algo deleznable, repugnante, censurable, rechazable y a lo que muestro mi mas profundo rechazo. Pero no es genocidio. Genocidio es la búsqueda sistemática de acabar con un grupo étnico o social. El ejército de Israel no busca esto, busca eliminar de la forma menos costosa una amenaza guerrillera, realiza algunas medidas tímidas y bastante cínicas para limitar los daños a civiles (como avisar telefónicamente a los bloques donde se va a realizar un ataque), y busca llevar a la población civil de Gaza al límite para buscar su rendición y la hegemonía de Al-Fatah en la Franja de Gaza, para sustituir el gobierno de Hamas y hacerlo desaparecer del mapa.

El genocidio supondría el cálculo frío de asesinatos de civiles con el objetivo de reducir su población a 0 y erradicarla del planeta o como mínimo de una amplia región. Genocidio es lo que hicieron los turcos con los armenios, al llevarlos, de forma sistematizada a una larga marcha a la muerte, los nazis con los judios y con otros grupos étnicos y sociales. Genocidio significa millones de personas deportadas y asesinadas, significa la industrialización del asesinato masivo, la esclavitud y la muerte. Israel es en gran parte responsable de la situación de no salida de los civiles de Gaza, de forma indirecta de la muerte de muchos de ellos. Eso es poco discutible, como tampoco es discutible que hay una minoría en el bando palestino que desea mantener el conflicto y fomentar la situación al extremo para que cualquier solución de convivencia de dos estados sea inviable. Pero la palabra genocidio es muy grave, más para una humanidad que tristemente sabe lo que es. Para que se pueda utilizar ese término, según la ONU las acciones se han de hacer buscando intencionadamente acabar total o parcialmente a un grupo étnico, nacional o religioso. Es difícil decir que el ejército de Israel busca esto. De hecho, la población palestina ha ido creciendo (y a un ritmo mucho más grande que la israelita) tanto dentro de Israel como en los territorios palestinos, desde la creación del estado de Israel. Aducir que más allá del crimen deleznable que comete el estado de Israel, está buscando sistemáticamente el exterminio del pueblo palestino es aducir mucho. Demasiado. Las atrocidades genocidas son tan desmesuradas que tendríamos que ser muy cuidadosos a la hora de compararlo. Porqué llevando esta definición tan ajustada, los gobiernos aliados también podrían haber sido acusados de genocidio sobre la población alemana durante la IIWW, al asediar ciudades y bombardearlas, al bloquear los puertos y llevar al colapso la sociedad y economía alemana. Hay que ser cuidadoso en el uso de palabras como “genocida” o “nazi”, porqué a la larga podemos obviar lo que significan. Hay términos como”asesinos” que cumplirían mejor la definición de algunos de los que toman según que decisiones.

Aunque no comparto lo que realizan algunos sionistas en la blogosfera política (yo mismo considero que el estado de Israel ha de existir y me considero más próximo a la democracia israelí que a los valores que inspiran las “democracias” árabes de su entorno), y no lo entiendo, ya que voces sionistas dentro y fuera del mismo Israel también rechazan el ataque del ejército de su país, no considero que se les pueda tratar como algunos los tratan. A personas como Jose Luís Prieto, pero no sólo él, se le ha tratado de nazi. Esto es, nuevamente una falacia argumentativa “Reductio ad Hitlerum”, y que como dice la ley de Godwin, es la forma de perder un debate, las formas y el respeto a la persona con la que se discute. Yo estoy convencido que la visión de Jose Luís y otros sionistas (y no todos, yo mismo considero que el estado de Israel ha de existir y estoy en contra de la actuación del gobierno de Israel) es equivocada, pero que no están basadas en ninguna búsqueda de la superioridad étnica o religiosa de nadie, ni en la falta de sensibilidad por los palestinos muertos y heridos, sino en que ellos sienten también las víctimas israelís del terrorismo y creen que es la mejor forma para detenerlo. Yo lo afirmo: están equivocados, es un error bajo mi visión, que puede ser equivocada. Pero por estar equivocados no se convierten en nazis, no son fascistas ni amigos de los genocidas, no creo, ni tan sólo, que justifiquen los asesinatos. El insulto “nazi” debería tener tal embergadura que al dispararlo ante alguien que simplemente pueda estar equivocada y ante nuestra visión aparentemente falto de sensibilidad humana es cometer una tropelía argumentativa. A parte de atacar a las personas. No tiene sentido, y hace perder las razones que se tengan, y esto también va por el abuso que se utiliza del término “nazi” también en sentido contrario, acusar a los que apoyamos a los civiles palestinos de “amigos de los terroristas” o “nazis” no deja de ser también otra versión del “reductio ad hitlerum”.

Sobre la situación actual de Gaza, recomiendo estos excelentes artículos:

VN:F [1.6.8_931]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.6.8_931]
Rating: 0 (from 0 votes)

Comments: (14)

Asimetrías éticas y morales en el conflicto árabe-israelí

Category : Política

Hace unos días, escribía sobre los grises en el conflicto entre palestinos e israelitas, como ya avisé, opinar sobre este conflicto es meterse en un berenjenal de cuidado ya que las sutilezas son fáciles de perder y “asumir un bando u otro” es lo fácil. El maniqueismo es la vía más sencilla para analizar el conflicto y asumir emocionalmente un argumento u otro.

Como ya dije, considero un listado de opciones razonables de partida, entre otras que Israel como estado tiene la obligación de defender a sus ciudadanos. Pero entiendo que gran parte de la blogosfera progresista, incluso de personas que se han declarado prosionistas o incluso de grupos judíos, u organizaciones internacionales, estén exigiendo a Israel que cese la operación militar y los ataques militares indiscriminados en Gaza.

david-goliath

Existe una asimetría en varios aspectos en este conflicto.

El primero de ellos y más importante es que Israel es un estado democrático, que pretende ser homologado a las democracias occidentales y que ha firmado los acuerdos internacionales (algunos de ellos los viola sistemáticamente). El terrorismo palestino, es eso.. terrorismo, grupúsculos que se representan a si mismos, no son un estado, y aún cuando estos grupos como Hamas llegan al poder por vías democráticas, el estado palestino es un estado balbuceante, incapaz de defender a sus ciudadanos, ni de ejercer un control de la violencia y de las propias organizaciones militares y paramilitares. La ANP no es más que un pseudoestado, totalmente a merced del ejército israelí y de las milicias terroristas en lo militar y de las decisiones fronterizas de Israel respecto a lo económico.

Y esa sutil diferencia es importante. El estado de Israel como estado democrático se ha de mover por objetivos legítimos y proporcionados, respetando los acuerdos internacionales que ha firmado y además tiene unos responsables visibles e identificables a los cuales exigirles y pedirles explicaciones. Hamas se mueve con criterios distintos, de organización paramilitar terrorista. A Hamas no hay manera de presionarla como ciudadanos, podemos condenar sus actos, pero todo lo que hagamos es en balde.

Por otro lado, Israel como estado ejerce de bando ganador (o el menos perdedor) en todas las fases del conflicto con los palestinos. Tanto en bajas, como en capacidad de control de su propio territorio como en el ajeno, en su número de tropas, en sus recursos técnicos y logísticos, en la superioridad tecnológica y militar y sobretodo en los muertos civiles de un lado y otro, Israel ejerce de bando ganador y que puede ejercer una supremacía militar y económica sobre Palestina abrumadora.

Por último, Hamas ni ninguna fuerza paramilitar palestina puede secuestrar o utilizar la población civil israelí como moneda de cambio. Hamas puede matar algunos israelís, puede tirar algunos centenares de cohetes a algunos pueblos israelís, puede secuestrar o asesinar algunos soldados israelís, pero su efecto es minúsculo en el total de ciudadanos. Puede generar terror, como lo haría cualquier organización terrorista, pero no puede mantener a la población civil israelí como moneda de cambio. Israel utiliza y mantiene a la población palestina como moneda de presión. La ha mantenido en la depauperación con el cierre de fronteras y la construcción de un muro, la ha sometido a la inanición económica al impedir que los trabajadores palestinos puedan cruzar la frontera y trabajar en Israel ya que Palestina hoy por hoy es un estado fallido e inviable económicamente, es un lugar sin oportunidad ninguna. Israel además es capaz y lo ha hecho, de entrar por la fuerza masacrando a civiles y utilizar la ocupación y la falta de suministros a los civiles palestinos como moneda de presión y cambio. Ejerce un terror muy directo, evidente y palpable que supera con creces el terror causado por los cohetes caseros palestinos.

Esta diferencia de fuerzas hace que podamos exigirle a Israel el cumplimiento de ciertos acuerdos. La guerra es maliciosa, la última herramienta después de haber agotado el resto para conseguir un objetivo legítimo por parte de una sociedad, y por ende algo que no le podemos exigir “limpieza” ni “precisión”. La guerra es sucia, y los que están metidos en ella no pueden quedar limpios, es imposible la guerra incruenta. Pero aún así, los seres humanos hemos inventado unas reglas sencillas, pero incluso estas reglas el estado de Israel las incumple. No permite la entrada de ayuda humanitaria (cosa que no ocurre casi en ningún conflicto del mundo), tirotea las ambulancias que intentan entrar o moverse por Gaza (cosa que incluso en la cruenta segunda guerra mundial era considerada un crimen abyecto, al menos en el frente occidental). Además considera objetivo militar personas e instituciones que la convención de Ginebra considera civiles: los funcionarios del estado, incluidos los policias, no son militares y no son un objetivo legítimo. En los primeros compases de la acción militar israelí atacaron una academia de policías de la ANP que ni eran terroristas, ni militares, ni tenían relación con los terroristas.

Además, utilizan los sistemas de control de la información más burdos, de forma parecida a la que intentó ejercer el ejército norteamericano y británico en la ocupación de Irak, la prohibición de periodistas en el interior de Gaza. Por suerte, internet no deja de ser un foco de información importante, y podemos seguir la acción casi en directo, a pesar de los intentos del ejército israelí de “crear opinión” a favor de la acción militar.

En definitiva, no puedo tratar en condición de igualdad al Primer Ministro de Israel que a un lider de Hamas, el primero no es un terrorista y no puedo tratarlo como tal, el primero está en una lógica en la cuál la comunidad internacional le puede exigir cosas, en cambio a un terrorista no. Israel si quiere contar con el reconocimiento de la comunidad internacional como estado ha de respetar ciertas reglas y convenciones que además ha firmado. Además el estado de Israel tiene en un puño a 1.500.000 palestinos de la franja de Gaza desde hace meses, en un secuestro técnico, manteniéndolos agonizantes sin suministros, ni medicinas. Llevando a la ruina humana ese pedazo del inviable estado palestino. En parte el estado de Israel es responsable de que Hamas sume adeptos y correligionarios, si somete a la población civil a ese secuestro y esa agonía ha de asumir que la desesperación lleve a sumar efectivos a Hamas. Israel no es responsable directo de que Hamas u otros grupos pseudoterroristas ataquen a sus ciudadanos, pero sí es responsable indirecto de que estos grupos crezcan.

Por otro lado, los bombardeos indiscriminados contra civiles nunca han servido para conseguir acallar el espíritu combativo de ninguna sociedad. Los bombardeos de la Luftwafe sobre Londres o los que realizó la RAF y la USAF sobre las ciudades alemanas en la IIWW sirvieron más para incrementar el espíritu de resistencia de británicos y alemanes que debilitar la postura de sus respectivos gobiernos. Si no hay posibilidad real de acabar con la capacidad militar del enemigo, los bombardeos estratégicos y el hostigamiento contra la población civil sólo sirven para afianzar el espíritu de resistencia. Por tanto los ataques con cohetes palestinos como el fuego de artillería israelí sólo sirven para incrementar y afianzar el odio mútuo. Hamas no puede vencer al ejército israelí ni de lejos, pero el ejército israelí no puede acabar con todo movimiento partisano palestino, está generando voluntarios o partidarios cada vez que estas personas pierden un familiar o una persona querida bajo el fuego de los tanques.

Como bien indica Citoyen, es muy cuestionable que Israel haya agotado todas las vías para acabar con el lanzamiento de misiles antes de iniciar esta acción bélica masiva, que tenga opciones de poder acabar con el lanzamiento de misiles caseros o de acciones terroristas significativas o que la acción militar sea proporcional al objetivo de conseguir acallar para siempre los cohetes palestinos.

Por tanto, ante estas asimetrías no me queda más que exigirle al gobierno de Israel que cese el ataque y deje de bloquear la frontera de Gaza, apoyar al pueblo israelí que sufre los bombardeos de cohetes, condenar las acciones de Hamas, y apoyar sobretodo al pueblo palestino que es quien está ahora mismo y desde el inicio del conflicto sufriendo más que ningún otro actor y condenar (además de exigir el cese) la desproporcionada acción del ejército israelí.

VN:F [1.6.8_931]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.6.8_931]
Rating: 0 (from 0 votes)

Comments: (5)

Grises en el conflicto árabe-israelí

Category : Catxundetxu, Política

No me atrevo a opinar demasiado de conflictos internacionales, y menos aún de uno tan complejo como el que viven palestinos e israelitas. Por un lado simpatizo con la causa palestina, son un pueblo oprimido (y no sólo por los israelitas, ya lo han sido por otros árabes), y considero que un estado palestino viable es la solución que necesitan, un estado que no les cierren las fronteras, les bloqueen a sus gentes, que permitan la entrada de alimentos y que tenga algún futuro económico. Por otro también simpatizo con la causa israelí. Más allá de que sean o no un pueblo perseguido, o de que estos territorios en los que han construido ciudades casi de cero, pertenecieran a otros, pasado más de 50 años, Israel es una realidad, un estado avanzado, que garantiza mejores derechos y libertades que el entorno donde se desarrolla y tal vez la única oportunidad de un pueblo de poder desarrollarse y vivir sin ser perseguidos por su religión o su forma de vida.

health_and_wall_poster3

Opiniones sobre los últimos atentados de Hamas y el ataque indiscriminado del ejército israelí las hay bien desarrolladas en la blogosfera, y yo me quedo con la de Citoyen y la de Geógrafo Subjetivo, ambas desde planteamientos distintos pero muy próximas entre sí.

Más allá de la coyuntura, al igual que Citoyen yo considero que:

  1. El estado de Israel tiene derecho a existir y el estado de Israel tiene la obligación de proteger a sus ciudadanos.

  2. La forma de ejercer ese derecho y esa obligación de defender a sus ciudadanos tiene que tener límites. No todo es aceptable.

  3. La vida de un israelí vale igual que la vida de un palestino. No entiendo ni acepto que matar 50 civiles palestinos y 80 policias (que no tienen que ver con el terrorismo de Hamas), esté justificado por salvar a 20 o 30 israelitas.

  4. Entiendo que la lucha contra una fuerza terrorista que se protege en la población civil es algo complicado y que mi opinión se hace desde una cómoda silla alejada de la probabilidad de sufrir un disparo de un misil o un mortero. Aún así, es exigible a una democracia que no utilice la población civil “enemiga” como objetivo. Igual que considero que los bombarderos estratégicos británicos y americanos contra la Alemania nazi fueron condenables (y según estudios de la Reserva Federal posteriores a la IIWW, infructuosos para acabar con el esfuerzo bélico nazi), considero que el bombardeo de edificios oficiales que nada tienen que ver con los terroristas o de zonas habitadas por civiles es deleznable y condenable.

  5. Dudo de que el ejército israelí en este caso no tenga formas más quirúrgicas de actuar (no para menos las fuerzas especiales israelis son consideradas de las mejores del mundo).

  6. Hay una asimetría en las valoraciones, mientras que al ejército israelí no deja de pertenecer a una democracia y por tanto se puede esperar que tenga el comportamiento de un ejército democrático por tanto sometido a unas reglas, soy consciente que esto no hay manera de exigírselo a Hamas y que el ejército israelí juega con una mano atada a la espalda y con limitaciones (o al menos las debería tener). Soy consciente también de ello y por tanto no soy  tan “bonista” de condenar por condenar las acciones del ejército israelí. Al menos en el bando israelí hay “alguien” a quien exigirle responsabilidades, en el bando del terrorismo palestino, no lo hay, y no funciona bajo ninguna lógica democrática.

Pero como en todo conflicto, todo está lleno de grises, ni todos los israelitas están de acuerdo con la acción de su gobierno, ni todos los palestinos secundan a Hamas. Es en esta gente donde está la esperanza de que en algún futuro, los dos estados y los dos pueblos vivan en paz, están condenados a ello.. Israel no puede ser borrado del mapa por los estados árabes, ni cuando lo intentaron en la tierna infancia de ese estado pudieron, ni lo podrán en un futuro, y menos los terroristas palestinos. Tampoco Israel puede obviar y marginar eternamente al estado palestino, Palestina es una bomba demográfica, y hoy en día no pueden echarlos a ningún sitio y han de permitir que Palestina se desarrolle o tendrán siempre una gran parte de la población palestina apoyando a los terroristas.

La condena de estos dos pueblos semíticos es la de entenderse y la de vivir juntos. Por eso hoy dedico mi post a los Shministim, los jóvenes israelís que se niegan a servir en el ejército debido a que están en desacuerdo con las atrocidades que les obligarían a cometer. Estos jóvenes de 18, 19 o 20 años van a la prisión militar, varias veces, y sin que haya un límite al número de veces y el tiempo que pueden permanecer en ella, hasta que por fin les obligan a ejercer el servicio militar obligatorio. A diferencia de otros estados democráticos donde la insumisión es condenable, pero la pena está pautada, temporalmente limitada, está dentro del código penal y no del código militar y además hay tribunales, apelaciones, garantías jurídicas, beneficios penitenciarios y el delito puede prescribir, los Shministim no tienen estas garantías. No pueden ni tan siquiera optar a un servicio alternativo como objetores de consciencia: han de ser obligatoriamente soldados.

Por ello os animo a firmar para apoyarles y que el gobierno de Israel los libere, o al menos les garantice una seguridad jurídica y un trato justo, que salgan de la órbita de la justicia militar y pasen a la civil. Son gente como ellos, los que se niegan a cometer los asesinatos, o a apoyar a quienes los cometen, en ambos bandos, los que permitirán construir el diálogo del futuro para que algún día Hamas y los grupúsculos terroristas no tengan el apoyo de los ciudadanos palestinos y para que la sociedad israelita castigue a los “halcones” que potencian ataques desproporcionados y poco quirúrgicos.

Si los queréis conocer, mirad este vídeo.

VN:F [1.6.8_931]
Rating: 0.0/10 (0 votes cast)
VN:F [1.6.8_931]
Rating: 0 (from 0 votes)