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El ciclo positivo ENSO ayuda a que el hielo marino ártico retroceda a su nivel más bajo de la historia

Category : Ciència

Este mes de Marzo y de Abril, la anomalía de la oscilación ártica hiciera que el aire frío del ártico se localizara en el mar de Bering y que las corrientes arrastraran hielo viejo del centro del ártico hacia la periferia (haciendo la capa de hielo marino ártico más delgada pero también más extensa), lo que provocó que durante casi todos estos dos meses la extensión de hielos marinos árticos se acercara a la “situación normal” de finales del siglo XX.

Extensión de superficie marina cubierta con un mínimo del 15% de hielos marinos, se puede ver la situación anómala de Marzo y Abril, pero como el final de Abril y el mes de Mayo ha destruido hielo marino a un ritmo acelerado.

En esta proyección del hemisferio norte se puede ver que en el mar de Bering aún hay una extensión mayor de hielos marinos superior a la “normal” y que la gran pérdida está en el mar de Barents y en las “lagunas” libres de hielo que aparecen al norte de Siberia, al norte del mar de Barents y en el mar de Baffin.

Pero como ya predije, el que la oscilación del ártico norte y el Niño esten en la fase “normal” de su ciclo, donde el fondo océanico libera energía térmica hacia la superficie y la atmósfera, que se acabara la anomalía en la oscilación ártica, y que el hielo marino ártico tuviera tan poco grosor (las mismas corrientes que lo distribuyeron a la periferia han hecho que el grosor del conjunto de hielo marino fuera menor), y como no, los efectos a largo plazo del calentamiento global, este año el verano tendremos uno de los mínimos en extensión de los hielos árticos marinos.

La evolución de los primeros meses me está dando la razón, con un efecto meteorológico del mes de Mayo que hace que el efecto general climatológico se note aún más. En el mar de Barents se ha alojado durante le mes de Mayo una bolsa de aire caliente procedente del norte del atlántico y del continente europeo que hace que el aire en esta parte del océano ártico sea más caliente de lo normal. Es allí donde más ha retrocedido el hielo marino ártico este Mayo con respecto al estado del hielo marino ártico en años anteriores.

Estado de las masas de aire el 20 de mayo. Es fácil ver la bolsa de aire caliente encima del mar de Barents que colisiona con la masa de aire frío del ártico, ese aire cálido continental es el que ha ayudado a destruir el hielo marino en el atlántico norte y en el mar de Barents.

Por otro lado en el mar de Bering el hielo marino ártico sigue algo más extenso que en años anteriores (todo ese hielo marino formado grácias a las corrientes de aire ártico desplazadas al norte del pacífico durante marzo y Abril y grácias a la dispersión de hielos marinos árticos del centro hacia la periferia), aún así la extensión extra en el mar de Bering se limita a una superficie bastante pequeña que a lo largo de estos meses desaparecerá (la propia delgadez de la capa de hielo ártico marino es la que facilitará su desaparición).

Por último comienzan a aparecer bolsas de océano ártico libres de hielos muy cerca del polo norte, cerca de las islas de Svalbard y la Tierra de Francisco José, se están abriendo claros que indican que el deshielo primaveral es más rápido de lo esperado y que se está produciendo en zonas bastante septentrionales.

En conjunto, los hielos árticos este final de Mayo han alcanzado un mínimo histórico puntual, algo que tiene una explicación climatológica (a largo término el calentamiento global) y otra meteorológica, aún no se puede decir que este año alcanzará un mínimo histórico (ni comenzar con los titulares alarmistas) en el conjunto del verano pero sí que, como dije este Febrero, este Marzo o este Abril que este verano será uno de los 3 años con menor extensión de hielos marinos estival y que visto por donde comienzan a desaparecer el hielo marino el paso del nordeste volverá a abrirse.

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Video argumentado sobre mitos alrededor de la energía eólica

Category : Uncategorized

El vídeo del “Denial Crock of the Week” de esta semana, un videoblogger que se dedica a desmontar mitos alrededor del calentamiento global y política energética, está dedicado a la energía eólica. En él se puede desmitificar que la energía eólica es muy mala a la hora de atender la demanda, que no existen mecanismos para almacenar la energía excedente que produce, o que es más cara que otras fuentes de energía, que mata demasiadas aves o que produce mucha contaminación sonora.

Vale la pena verlo y aunque mi postura es la de mantener una mezcla de fuentes y que aún la eólica y el resto de renovables no tiene capacidad de superar la famosa barrera del 30% de la alimentación energética del sistema, el futuro pinta algo más alentador si se apuesta por la energía eólica.

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Los ciclos de vientos en el ártico proporcionan un buen dato en la extensión de hielos árticos marinos en abril

Category : Ciència

Hay un buen dato para esta temporada de hielos árticos, sí, este mes de Abril los hielos árticos casi han estado cerca de la media de extensión de hielos árticos de finales del siglo XX. Esto en frío (nunca mejor dicho) y fuera de contesto podría ser una buena noticia… los hielos árticos que cierto alarmismo daban como desaparecidos en las próximas décadas tienen un buen estado de salud.

Bueno, ciertamente la extensión del hielo ártico es un buen indicador en su tendencia a largo plazo para ver los efectos del calentamiento global en el océano ártico y en el norte del océano atlántico y pacífico. Lógicamente una mayor temperatura implicará de media una menor extensión de hielos árticos, y al igual que los glaciares continentales estos hielos forman son un indicador bastante sensible a los cambios climatológicos y por tanto interesante de seguir.

El tema, también es que no sólo son las “temperaturas absolutas” las que rigen la extensión de los hielos árticos. Si no hubiera corrientes de aire, ni marinas el hielo ártico se formaría en los lugares donde el océano es lo suficientemente frío y la temperatura del aire lo permite. A más frío, habría más hielos árticos. Pero este año, el ártico ha sido más cálido que décadas anteriores, como se puede ver en este mapa de anomalías térmicas del mes de Abril (nota, fijáos el efecto en el mes de Abril de las partículas en suspensión en Islandia y alrededores emetidas por la erupción volcánica y cómo a nivel local sí se notan sus efectos al provocar un ligero enfriamiento en la zona):

Evidentemente, las anomalías térmicas son “un factor” no el único. En el ártico existen corrientes marinas, y movimientos de aire en superficie, que hacen mover la banquisa ártica, envían masas de hielo en diversas direcciones, a ritmos de decenas de kilómetros al día, por tanto no es un movimiento despreciable. Este ritmo de corrientes y vientos tiene una circulación general que hace que normalmente entre agua del Pacífico al ártico y salga masas de agua con hielos marinos por el Atlántico. Este año la anomalía en la Oscilación Ártica ha ido asociada a una mayor actividad de una corriente marina en el centro del océano ártico llamada “Beaufort Gyre” que ha convertido la cinta transportadora de hielo ártico marino del centro del océano hacia el exterior en mucho más activa, enviando masas de hielo marino incluso hacia el Pacífico (especialmente) y al final de la anomalía hacia el norte del atlántico (con menor eficacia).

La anomalía del ártico que nos ha dado un invierno bastante anómalo en muchos sentidos, nos ha seguido dominando los regímenes de vientos y movimientos marinos en el ártico hasta el punto de hacer que se noten sus efectos en este mes de Abril.

¿Porqué a pesar de que este Abril ha estado dentro de la tónica de ser de los más cálidos de los últimos años, la extensión de hielos marinos árticos ha estado casi en la normalidad de finales de siglo pasado? Pues sencillamente esta cinta transportadora de hielo marino ártico del centro a la periferia del océano ártico ha sido muy eficiente. No es que el hielo marino se haya “mantenido” grácias a que haya habido un océano más frío. No, no es así, simplemente, el hielo marino ártico más antiguo, del centro del océano ártico ha viajado más al sur, especialmente en el Pacífico.

Es de esperar que a pesar de “la casi normalidad” en las extensiones de hielos árticos en Marzo, y también en Abril, que podría ser una buena noticia, se va a ver truncada por un rápido derretimiento de hielos marinos árticos en el verano. La extensión de hielos marinos árticos en verano depende más del grosor de la capa de hielo marino al final de temporada invernal que por su extensión (el verano es muy eficiente a la hora de liquidar el hielo marino sureño) y por tanto al haberse ido vaciando el centro del ártico de hielos marinos y tener un grosor inferior a “lo normal” en décadas anteriores, sigo sosteniendo que el mínimo de extensión de hielos marinos de esta temporada será el 3er o segundo de menor extensión de los datos históricos. Lo sostengo en base al poco grosor de los hielos marinos árticos actuales, a que la anomalía de la oscilación ártica, pese a que sus efectos han sido perdurables, ha finalizado y hay una situación anticiclónica normal en el ártico, a que estamos en fase Niño donde el océano libera energía térmica hacia la atmósfera y especialmente también a esta extensión de hielos árticos “normal” debida a la liberación de hielos marinos del centro del océano que lo ha hecho menos grueso. Y así parece que apuntan los datos de finales de Abril e inicio de Mayo.

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“Economia verde” para paliar los efectos del calentamiento global según Krugman I

Category : Política

Hace un mes Paul Krugman publicó un exhaustivo artículo sobre la economía verde “Building a Green Economy”, un buen análisis de lo que puede ser una economía que permita paliar el calentamiento global.

Intentaré reseñar el artículo en dos posts, uno en el que analizo el planteamiento general que fundamenta la economía verde y las formas de poder tener una economía verde, y otro donde reseño el análisis que realiza Krugman sobre la viabilidad o no de poner en marcha esa economía y los costes económicos y sociales que tiene no implementarla.

Los fundamentos de la economía verde

Los intercambios en el mercado entre personas libres (y yo añadiría bien informadas) genera beneficios a ambas personas. Si yo vendo un libro por 20€ y tú me lo compras eso quiere decir que yo te lo vendo por encima del precio que me cuesta fabricarlo y tú lo compras por un valor económico menor al que tú le das (si te lo vendiera muy caro no lo comprarías, evidentemente). Después del intercambio hemos creado ganancias para ambos. Los mercados eficientes son aquellos que maximizan el total de ganancias para productores y consumidores y los mercados libres son más eficientes que los manipulados, siempre que no se generen monopolios, monopsonios, o haya asimetrías que los corrompan.

Pero la eficiencia no lo es todo, no hay ninguna razón para asumir que el resultado del mercado por muy eficiente que sea produzca una ganancia que sea justa (en el sentido Rawliano de justicia). La eficiencia además no nos dice como garantizar la salud o ayudar a los pobres. Por eso creamos impuestos, estados del bienestar, y mecanismos que reequilibren las desigualdades apriorísticas sociales.

Pero además el intercambio puede producir perjuicios a terceros. ¿Qué pasa si para producir lo que tú consumes contamino el agua que utiliza un tercero?. Cualquier asunción que el mercado libre por sí mismo regulará todas las externalidades negativas que genera es pura ficción, o suponer que el sistema judicial es infinitamente efectivo.

Por ello, alrededor de estas externalidades negativas se genera todo un concepto de economía verde capaz de trabajar tanto desde la regularización como desde el mercado como confrontar estas externalidades negativas. Algo que el economista Arthur Pigou ya analizaba en los años 20.

Dos formas  de confrontar la economía verde

Ante las externalidades negativas generadas por una actividad económica se pueden afrontar como mínimo dos estrategias. La primera de ellas son estrategias orientadas hacia la limitación o la prohibición legal de la actividad económica, o medidas orientadas para generar incentivos en el mercado para que esa externalidad se reduzca.

Las medidas prohibicionistas son muy obvias. Lanzar vertidos con metales pesados a los rios es algo que genera externalidades negativas muy obvias, el hecho de prohibirlas en todo occidente ha permitido recuperar, algo, los ríos. La sustitución de combustibles con plomo por combustibles sin plomo en los vehículos en Europa occidental y en EEUU ha permitido reducir enfermedades entre la población infantil asociadas a la acumulación de metales pesados en la sangre y la reducción de estos indicadores en la sangre de los ciudadanos. Es decir, “prohibir” o “sancionar” o “regular” tiene efectos claros y significativos para muchas de estas externalidades negativas. El problema de esta prohibición es que es poco ágil en algunos casos.

Otra forma es la de generar incentivos en el mercado negativos para producir esta externalidad. Algo que ya expresó Pigou en los años 20 del s.XX, “la actividad económica que imponen costes a terceros no deben ser prohibidas siempre, sinó que deben ser desincentivadas”. Una forma de hacerlo es ponerle un impuesto (llamado impuesto pigouviano).

Esta segunda manera de combatir las externalidades negativas fué confrontada por los ambientalistas. Ya que se consideraba que toda contaminación era comparable a un crimen y por tanto punible y que habría que desear anular completamente. Esto chocaba con la realidad ya que la prohibición absoluta era muy difícil de implementar en algunos tipos de contaminación. El impuesto pigouviano genera un incentivo negativo a contaminar ya que hacerlo implica pagar un gasto que va a parar a las arcas públicas.

Una segunda forma asociada a crear mecanismos de mecado es la de crear unas cuotas negociables de emisiones. Esto provoca que las empresas que emiten menos que su cuota puedan beneficiarse de la venta de esta cuota a empresas más contaminantes. Las más contaminantes no se ven lastradas por una legislación que les dejaría fuera del mercado, tienen incentivos para reducir emisiones pero estas permiten un ritmo de reducción de emisiones razonable.

Las diferencias entre ambos mecanismos de mercado son para Krugman bastante claras. Mientras el impuesto genera incertezas respecto a las emisiones totales que tendrá esa actividad económica, genera certezas a cada contaminador sobre lo que le tocará pagar. Cada uno sabrá lo que pagará, pero no sabremos cuantas emisiones se realizarán. En las cuotas negociables se sabe cuanto se va a emitir en conjunto pero los actores individuales no saben cuanto van a pagar por estas emisiones.

La ventaja que tienen las cuotas de emisiones respecto al impuesto pigouviano es que se puede instaurar de tal forma que una parte del dinero que se mueve en pagar o recaudar por las cuotas puede volver al propio sector privado desde donde se recauda para financiar parte de las inversiones e innovaciones. A diferencia de un impuesto, que termina recayendo en el sector público y que es utilizado para aplicar medidas que palien los efectos negativos de las emisiones, el mercado de cuotas de emisiones puede hacer que parte no sólo vaya al sector público.

Las emisiones de gases invernadero un claso típico pigouviano

El tema de las emisiones de CO2 (y otros gases invernadero) son para Krugman un caso práctico donde los sistemas orientados al mercado son los que pueden conseguir resultados. Entre otras aplicar una legislación “que prohiba” las emisiones de CO2 es bastante absurdo, porqué nuestra economía actual y nuestras industrias y el transporte no puede, de golpe reducir a la mitad las emisiones sin incentivos. Estos incentivos han de existir para paulatinamente tender a una economía baja en carbono.

Al introducir medidas pigouvianas (impuestos a las emisiones o mercado de cuotas de emisiones) las empresas tendrán en cuenta los costes de las externalidades provocadas por sus emisiones de gases invernadero. Al escoger las fuentes de energía se tienen en cuenta también si estas están penalizadas o no por ser altamente emisoras de gases invernadero. Y además, si se basa en mecanismos de mercado y no en mecanismos punitivos-legislativos, se generan incentivos descentralizados y no planificados para hacer las cosas mejor.

Una objección que cita Krugman en su artículo a los sistemas de mercado de emisiones que presenta James Hansen es la siguiente. Las acciones individuales que luchan por reducir las emisiones no tienen un efecto en el global, si yo reduzco mis emisiones al comprarme un híbrido y dejar el viejo Lada de los años 60 hipercontaminante lo que libero son cuotas de emisión que un tercero puede utilizar y por tanto mi esfuerzo individual no beneficia al conjunto. Krugman replica que en medidas orientadas al mercado permiten generar incentivos negativos para que la gente deje de emitir gases invernadero, que no podemos esperar que sean las medidas altruistas las que nos libren de los peores efectos del calentamiento global y que cualquier solución ha de pasar por generar incentivos egoistas para que los individuos tomen decisiones que reduzcan emisiones de forma descentralizada.

En la segunda parte Krugman analiza los costes de no tomar este tipo de medidas para el caso del calentamiento global y la viabilidad de medidas orientadas al mercado.

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La cámara de los comunes exonera a Phil Jones y al CRU de las acusaciones surgidas del falso climategate

Category : Ciència

Los negacionistas deben estar que trinan, su principal baza para negar el calentamiento global de origen antropogénico era el falso escándalo del Climategate, que básicamente era la violación de los archivos de mails del CRU donde diversos climatólogos realizaban sus comunicaciones sobre el trabajo de investigación y en una fracción ínfima de estos mails se veía como se cagaban en la madre de más de un negacionista o se quejaban de la poca seriedad de alguna publicación científica a la que proponen no publicar más.

Más allá de intencionalidades que no se transformaron en hechos, y que se podrían ver cosas peores mirando el servidor de correo de más de uno, los negacionistas se lanzaron a acusar de que los datos del CRU estaban corruptos, que se manipulaban investigaciones, que el señor Phil Jones, director del CRU era el paradigma de la corrupción científica y alguna lindeza más.

Ya dije que estas acusaciones estaban poco fundamentadas, que se disfrazaba de falso excepticismo el desconfiar de los datos del CRU, o que se manipulaba las propias declaraciones de Phil Jones.

Todo este falso escándalo, que sobretodo se produjo en la prensa conservadora británica y en la denialesfera (el mundo de internet asociado a opinadores negacionistas), tuvo su consecuencia: la creación de un comité de investigación por parte de la cámara de los comunes para averiguar si ha habido mala praxis científica, si se han manipulado los datos y si los datos climatológicos que publica el CRU son fiables o no. Una consecuencia con coste científico, porqué destino recursos y tiempos de científicos del CRU para atender un montón de demandas absurdas y sin sentido por parte de un comité de investigación que era innecesario, y un coste humano serio ya que la salud y estado mental de Phil Jones se vió dañado llegando a tener una depresión y cesando temporalmente de director del CRU para poder dedicarse al comité de investigación y no paralizar la investigación científica del propio CRU.

El resultado de esta comisión de investigación de la cámara de los comunes es clara: exonera a Phil Jones y al CRU de toda acusación de mala praxis científica o que sus datos se consideren corruptos, manipulados o erróneos.

El comité de investigación publica una nota de prensa bastante conclusiva:

“The focus on Professor Jones and CRU has been largely misplaced. On the accusations relating to Professor Jones’s refusal to share raw data and computer codes, the Committee considers that his actions were in line with common practice in the climate science community but that those practices need to change.

On the much cited phrases in the leaked e-mails—“trick” and “hiding the decline”—the Committee considers that they were colloquial terms used in private e-mails and the balance of evidence is that they were not part of a systematic attempt to mislead. Insofar as the Committee was able to consider accusations of dishonesty against CRU, the Committee considers that there is no case to answer.”

Even if the data that CRU used were not publicly available—which they mostly are—or the methods not published—which they have been—its published results would still be credible: the results from CRU agree with those drawn from other international data sets; in other words, the analyses have been repeated and the conclusions have been verified.

Y si analizamos el informe completo del comité hay dos conclusiones demoledoras alrededor de la hipótesis de una conspiración para manipular los datos climatológicos para que confirmen las tesis del calentamiento global antropogénico.

“Critics of CRU have suggested that Professor Jones’s use of the word “trick” is evidence that he was part of a conspiracy to hide evidence that did not fit his view that recent global warming is predominately caused by human activity. The balance of evidence patently fails to support this view. It appears to be a colloquialism for a “neat” method of handling data.”

“Critics of CRU have suggested that Professor Jones’s use of the words “hide the decline” is evidence that he was part of a conspiracy to hide evidence that did not fit his view that recent global warming is predominantly caused by human activity. That he has published papers—including a paper in Nature—dealing with this aspect of the science clearly refutes this allegation. In our view, it was shorthand for the practice of discarding data known to be erroneous.”

“The evidence that we have seen does not suggest that Professor Jones was trying to subvert the peer review process. Academics should not be criticised for making informal comments on academic papers.”

Evidentemente de esta exoneración los negacionistas ni hablan. Ya han quemado los cartuchos del “Climategate” y el objetivo real no era saber si el CRU o Phil Jones habían cometido fraude científico, o mejorar la transparencia y comprensión de la ciencia, sinó construir un estado de opinión alrededor de los climatólogos y destruirlos.

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